Las feromonas son sustancias químicas que son secretadas por el cuerpo con el propósito de provocar un comportamiento determinado en el otro individuo de la misma especie, por tanto son un medio de señales cuya principal ventaja es el gran alcance de llevar tú mensaje, a tú pareja y todo vía aérea, osea que no tiene obstáculos.
Feromona viene del griego y significa “llevo excitación”.
Sabían que algunas mariposas son capaces de detectar el olor de la hembra a 20 km de distancia.
Muchas plantas y animales de diferente especie han utilizado diferentes aromas o mensajes químicos como medio de comunicación. tanto para atraerse sexualmente como para otros fines. Estas sustancias tienen además la particularidad de inducir cambios en el comportamiento de los individuos que tienen contacto con ellas.
Las feromonas fueron definidas por primera vez en 1959 como sustancias químicas excretadas por animales para provocar una respuesta de “comportamiento reproductivo” de un receptor de la misma especie
Fue en 1986 cuando la Dra. Winnifred Cutler, fundadora del Instituto Athena y sus colegas condujeron los primeros estudios científicos controlados para documentar la existencia de las feromonas en seres humanos.
Sus estudios concluyen que los productos químicos emanados por los cuerpos de los hombres – una mezcla de sudor, hormonas y el olor natural de la piel – pueden causar a sus parejas, del sexo femenino, ser más fértiles, tener ciclos menstruales más regulares y una menopausia suave. Si no lo cree, “camine usted por el baño de un hombre, ¡eso es olor!”, afirma Cutler.
Las mujeres que tienen relaciones sexuales al menos una vez por semana son las más favorecidas. “La parte emocionante es el efecto que tenemos unos en otros, los hombres son importantes para las mujeres”, agrega.
Esta norteamericana afirma además que las mujeres en contacto con la esencia “femenina” de otra mujer, por ejemplo, al vivir juntas, menstrúan al mismo tiempo, después de transcurridos algunos meses. También asegura que tal esencia aumenta el deseo para el contacto sexual, haciendo a la mujer más receptiva frente a su pareja masculina.
La Dra. Cutler consiguió sintetizar las feromonas en laboratorio y embotellarlas para su venta como aditivo cosmético, prometiendo un 70 por ciento de éxito. Las bautizó “Athena Pheromone 10X”, para hombres, y “Athena Pheromone 10:13″, para mujeres.
El cuerpo humano al emitir olores, algunos de ellos son percibidos de forma consciente, como el olor del sudor o el de los genitales. Pero existen otros olores que pasan más desapercibidos porque no sobrepasan el umbral que los hace conscientes. Es decir, están ahí, los percibimos, pero no nos damos cuenta de su existencia. Las feromonas forman parte de ese tipo de olores imperceptibles Las feromonas son olores emitidos por nuestros genitales, diferentes a aquellos de los que somos conscientes. Su misión es atraer a los miembros del otro sexo. Eso significa que existen dos tipos de feromonas, las segregadas por las mujeres, a las que llaman ”copulinas”, y las segregadas por los hombres, a las que llaman “androstanos”.
Actúan de forma diferente según el ciclo de la mujer. Hombres y mujeres reaccionan de diferente manera a las feromonas del otro sexo en función del momento del ciclo en el que se encuentre la mujer.Los hombres emiten siempre el mismo olor, pero las mujeres no. Ellos reaccionan de forma diferente a las “copulinas” según las modificaciones ocasionadas en la feromona por el ciclo menstrual, y ellas reaccionan de un modo distinto a los “androstanos” en función del momento de su ciclo en el que se encuentren.
Durante la parte del ciclo menstrual que no es fértil, los hombres reaccionan de forma indiferente e, incluso, con desagrado, a las feromonas femeninas. Mientras que cuando ellas se encuentran en la parte del ciclo en la que son fértiles se vuelven a sus ojos más atractivas y deseables. A las mujeres les sucede otro tanto. En los días que no son fértiles no se sienten atraídas en absoluto por las feromonas masculinas. Mientras que cuando son fértiles, ellos se vuelven a sus ojos más atractivos y deseables y ellas se sienten más seguras y tranquilas junto a los hombres.Todo parece indicar que la Naturaleza conspira para favorecer los encuentros entre hombres y mujeres justo cuando las posibilidades de fertilización son posibles.
¿Cómo huelen tus feromonas?
Para el resto de las especies se trata de algo inconfundible. Cada macho y cada hembra saben qué olor buscan o qué olor les estimula sexualmente. Siempre el de un individuo de su misma especie. Instintivamente saben cuál es y lo pueden diferenciar entre muchas otras sustancias olfativas.Para los humanos es distinto. Tenemos un órgano que percibe las feromonas de nuestra especie, pero la percepción es inconsciente. Por decirlo de alguna manera, olemos sin realmente hacerlo. En el interior de nuestra nariz – a unos 6 ó 7 centímetros de los orificios – hay un órgano llamado vomeronasal, que capta las feromonas y transmite la información hacia el hipotálamo.Como los demás animales, enviamos y recibimos mensajes olfativos pero sin saber realmente que lo estamos haciendo y sin darnos cuenta de los efectos que esto tiene. Puede parecer una desventaja, pero en realidad da pie a fenómenos mucho más interesantes. Fuentes: Vía Joven, Wikipedia
Buenas
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